Los alumnos de la Escuela de Ciencia Política (ECP) de la Universidad de San Carlos de Guatemala (Usac) continúan inconformes con tener como director a José Rolando Samayoa Lara, declarado hace dos años como una persona «non grata».

Samayoa, más conocido como “José Lara”, es uno de los directores impuestos por Walter Mazariegos en medio del desorden generado en varias facultades y escuelas debido a la negativa de convocar a elecciones tanto en el Consejo Superior Universitario (CSU) como para los cargos de decanos y directores de las diferentes unidades académicas.

Una persona «non grata»

José Lara obtuvo una licenciatura en Relaciones Internacionales por la Usac. Es hijo de Flor de María Lara, quien lleva más de 30 años trabajando en la universidad estatal. De 2014 a 2016, José fue representante estudiantil ante el Consejo Directivo de la ECP, posteriormente fue representante de egresados en ese mismo Consejo. Ocupaba ese cargo cuando en julio de 2022 la Asociación de Estudiantes de Ciencia Política colocó una manta con su fotografía afuera del edificio exigiendo su renuncia.

Edificio M5 de la Ciudad Universitaria. 📸 Simón Antonio

La molestia se generó porque Lara denunció a dos integrantes del Consejo de la ECP, Hellen Herrera y Raúl del Valle, y al estudiante Esteban Conde quienes criticaron el desempeño que este realizaba. Aunque con el tiempo la denuncia fue retirada.

En esa época Lara se quejó de que Conde lo amenazó y que varios alumnos lo encerraron impidiéndole la salida del edificio. La entonces secretaria general de la Asociación, Iris Castillo, negó las acusaciones y aclaró que lo único que hicieron fue exigirle una rendición de cuentas, pero que no lo amenazaron ni encerraron.

Sin embargo, el clamor y el descontento de los alumnos no fue escuchado. Al contrario de lo que solicitaban, Lara se mantuvo en el Consejo y ocupó varios cargos administrativos en la universidad. Fue asesor específico en la Dirección General de Docencia, estuvo en la sección de becas para docentes y en el área de Recursos Humanos de la Dirección General de Administración (Diga).

Una captura de pantalla del perfil de LinkedIn de «José Lara»

También fue auxiliar en Recursos Humanos, tuvo una plaza de profesional de docencia, dirigió el Centro de Aprendizaje de Lenguas de la Universidad de San Carlos (Calusac), nombrado por el CSU; volvió al cargo de catedrático y por último se convirtió en el director de la Escuela de Ciencia Política.

Su nombramiento se decidió el 10 de enero de este año en la primera sesión ordinaria del CSU. Pero muchos de los estudiantes que conocen sus antecedentes y trayectoria no están conformes con su administración.

La gestión de Lara

Una de las inconformidades de los alumnos, sobre todo los de tercer, cuarto y quinto año, es que Lara no les permite volver a la presencialidad y los mantiene recibiendo clases de manera virtual. Algunos de los consultados que prefirieron resguardar sus nombres consideran que se debe a que muchos de ellos han manifestado el rechazo a su gestión por lo que prefiere mantenerlos alejados del campus. A pesar de que sus colegas de primer ingreso y segundo de año asisten sin problema a los salones diariamente.

Otro cuestionamiento hacia el director se hizo a través de las redes sociales de la Asociación y del Honorable Comité de Huelga de Ciencia Política el 25 de junio fue cuando se denunció públicamente que a inicios de ese mes un grupo de estudiantes viajaría a México como observadores de las elecciones generales.

Por lo que las autoridades de la ECP solicitaron a los participantes un adelanto de Q3 mil 900 de un total de Q5 mil 200 que debería pagar cada alumno para gestiones de logística y trámites administrativos. Sin embargo, no todos lograron obtener la visa mexicana y no pudieron viajar por lo que los alumnos comenzaron a exigir el reintegro del dinero.

La Alianza Global de Jóvenes Políticos (AGLOJOVEN) que envió una carta al Honorable para pedir que retiraran las publicaciones sobre el reclamo del dinero explicaron que “no tenían ninguna vinculación con la acción o inacción de la Escuela de Ciencia Política”.

Pues dijeron que la ECP los abordó con la intención de sumar estudiantes a la Misión de Observación Electoral que viajaría a México en junio. “Durante todo este proceso previo a la Misión lamentablemente de 61 jóvenes inscritos solo 39 obtuvieron su visado mexicano. Es decir, 22 jóvenes no asistieron al evento y a los cuales Aglojoven ya les reintegró la fracción de la cual se responsabilizó que eran 1,872 (recibos de transacción adjuntos en el correo)”, explicó la organización en la carta publicada por el Honorable.

“Luego de una demora considerable entendemos que el estudiantado demande el cumplimiento de la ECP para que les reintegre la parte correspondiente que es de 3,328 monto del cual es responsable por estudiante la ECP y su Director”, agregó.

Al parecer, tras múltiples denuncias y presiones de parte de los afectados, el dinero fue reembolsado.

Según datos de Guatecompras la Escuela ha gastado en lo que va del año Q76 mil 756 en 33 boletos aéreos, 31 con destino a México y dos más hacia Estados Unidos.

Otra de las quejas de los estudiantes es que el edificio M5 donde funciona la Escuela y que aloja a las carreras de Ciencia Política, Relaciones Internacionales y Sociología tiene los salones en mal estado. Principalmente en el segundo nivel que tiene humedad y daños en las ventanas. Ellos exigen que se mejoren las instalaciones.

Sin embargo, hasta el 10 de agosto, la administración de José Lara había gastado Q230 mil 908 en 85 compras que incluyen los boletos de avión, comida para eventos como el Día de la Mujer y actividades para el EPS. Entre los montos más altos también figura la compra de un sistema de aire acondicionado, compra de tóner para impresoras y cuatro computadoras.

La cooptación de Mazariegos

José Lara obtuvo la dirección de la ECP por Walter Mazariegos y porque es parte de la cooptación de las diversas unidades académicas que por falta de elecciones queda a manos del CSU designar autoridades y ahora también a los Consejos Directivos.

El Consejo Directivo está formado por siete personas: el director, dos representantes de los docentes, un representante de los profesionales egresados, dos representantes estudiantiles y el secretario o secretaria. En Ciencia Política ese órgano quedó disuelto después de la renuncia en 2023 de Mike Hangelo Rivera Contreras quien era el director. 

Rivera se retiró dejando una carta en la que indicó ser víctima de acoso e intimidación y responsabilizó al resto del Consejo por represalias hacia él y su familia, según documento publicado por Prensa Comunitaria.

En ese mismo periodo de tiempo renunciaron también otros dos miembros del consejo. Un año después, Beatriz Eugenia Bolaños quien fungía como directora también dejó el cargo aduciendo “motivos personales”. Lara era parte del Consejo al que acusaban quienes iban abandonando sus puestos.

Contrario a lo que manda la normativa, el CSU intervino la ECP el 10 de enero de este año y luego de la salida de Bolaños colocó a Lara e hizo nombramientos de personas ajenas a la Escuela como el decano de Derecho, Henry Manuel Arriaga Contreras y a Byron Giovanni Mejía Victorio, como representantes de los profesores titulares.

También colocó a Elvis Enrique Ramírez Mérida como representante estudiantil, aunque este nada tenía que ver con esa unidad académica. Con esos nombramientos quedó conformado de nuevo el Consejo Directivo.

El CSU lleva casi mil días sin convocar a elecciones, múltiples ilegalidades ocurren en el gobierno universitario y en medio de la represión que promueve Mazariegos, la Escuela de Ciencia Política no deja de denunciar las anomalías en su unidad académica.

Deja un comentario

Trending

Descubre más desde Chalán

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo